Aprendizajes, desafíos y oportunidades que se plantean de ahora en más en el mundo de la supply chain y en el control de las cadenas de suministros, extremadamente afectadas por una inimaginable peste mundial.

Los efectos sociales y económicos de la pandemia están lejos de terminar, pero los ejecutivos y altos directivos de las empresas ya han puesto especial atención a los aprendizajes que trajo la emergencia. Una pregunta que debemos hacernos es ¿qué modelo deberán tener las cadenas de suministro en la nueva normalidad?

Los clientes de la nueva era demandan menores tiempos de entrega y mayor disposición de productos. La inesperada irrupción del coronavirus reveló los puntos débiles de los modelos económicos con alta dependencia a los mercados asiáticos. China, uno de los proveedores de insumos más grandes del mundo, vio interrumpidas sus líneas de exportación, lo que significó un impacto importante para la manufactura.

Qué podemos aprender

Como punto principal del aprendizaje, podemos decir que toda la intercomunicación o la interdependencia que tienen las organizaciones de la región con el mundo nunca fue reflejada en un plan de contingencias.

Con el cierre de fronteras y con las medidas tomadas en China, muchos componentes de la industria automotriz se han visto afectados ante el cierre de plantas y la parálisis en las importaciones, lo que significa un golpe importante para las industrias. En América Latina, al igual que en otras partes del mundo, fueron las nuevas tecnologías las que lograron mantener operativa la cadena logística. Sin dudas, la cultura colaborativa y la flexibilidad han sido claves para hacer frente a la emergencia.

Desafíos

La primera prueba es lograr que las personas trabajen bien desde casa y acostumbrarse a un nuevo tipo de operación logística remota. Un segundo foco a considerar es que muchos países manufactureros de la región siguen dependiendo de las materias primas y piezas que se fabrican en el exterior.

La comunicación al interior y exterior de las empresas también ha sido imprescindible para mantener operaciones y es algo que las empresas deberán profundizar. Para grandes marketplaces como por ejemplo Mercado Libre, la clave se ha centrado en la comunicación con el cliente. Además, la plataforma ha implementado desde principios de marzo, un protocolo interno de seguridad y prevención con el fin de cuidar a sus colaboradores y mantener operativos sus centros de almacenamiento y distribución.

Las compañías del mundo empiezan a reformular sus procesos y a encontrar alternativas para reconfigurarse en un modelo más integral, con menos dependencia de mercados internacionales, con el aprovechamiento al máximo de la flexibilidad y eficiencia que brindan las nuevas tecnologías y con escenarios alternativos de suministro.

Oportunidades

El Covid-19 más que un riesgo nos va a traer una oportunidad. Para muchos expertos, la coyuntura actual es un buen momento para evaluar la forma en que las cadenas de suministro se han fragmentado en los últimos años, lo que las vuelve casi totalmente dependientes de una sola región.

Aunque es uno de los mejores beneficios de la globalización, la interdependencia puede volverse una debilidad en momentos de crisis. Es clave someter siempre a evaluación los mapas de riesgos y potenciales amenazas, para actuar de manera eficiente en los momentos necesarios.

 

Fuente consultada: Revista Énfasis México